miércoles, 31 de agosto de 2011

La presencia del mosquito tigre se extiende


Este insecto vive su periodo álgido ahora, entre finales de agosto y principios de septiembre

Es un vecino silencioso, pero de lo más incómodo. Cuando llega siempre se queda. Un compañero de casa que en cuestión de segundos te chupa la sangre porque la necesita para vivir y reproducirse. El temido mosquito tigre (Aedes albopictus) se mantiene al acecho enCatalunya y sigue conquistando territorio. Y aquellos que relacionan sus picaduras exclusivamente con el periodo más caluroso del verano se equivocan. Este díptero mantiene su irritante actividad hasta noviembre y es precisamente ahora, a finales de agosto y principios de septiembre, cuando vive su momento álgido y, por tanto, cuando más pica y más se acude a ambulatorios y farmacias en busca de cura. Las autoridades sanitarias hacen un llamamiento a la prevención, que es la única manera de evitar su propagación. No se trata de erradicarlo, una cuestión que parece impensable, sino de tenerlo bajo control, algo que resulta complicado pero que siguiendo unos consejos básicos puede lograrse.
El mapa del mosquito tigre en Catalunya está en continua evolución. Y va a más. En el 2004, año en que se detectó por primera vez, sólo fue visto en Sant Cugat del Vallès y en la vecina localidad de Cerdanyola. Desde entonces, se ha ido extendiendo como una mancha de aceite, principalmente por poblaciones del litoral y el prelitoral. Cada noviembre se actualiza el censo de localidades que tienen esta especie. El último, el del 2010, incluía 170 municipios de 16 comarcas de Barcelona, Girona y Tarragona. Desde entonces, se han contabilizado, al menos, once localidades más, entre ellas Sant Vicenç de Montalt, Viladecavalls, Vidreres, Sils y Maçanet de la Selva. Y no se descarta que la lista crezca en las próximas semanas.
La extensión del mosquito tigre llevó a las administraciones a crear, en junio del 2010, una comisión interinstitucional dedicada a la prevención y control de la variedad tigre. La pasada primavera, este órgano consensuó un documento en el que se expone una estrategia común que aplicar en todos los municipios afectados de Catalunya. Hay tres objetivos. Uno, mantener la densidad de este díptero en el mínimo posible y reducir su dispersión. Otro, minimizar las molestias que producen las picaduras. Y, en tercer lugar, prevenir el riesgo de que estos animales actúen como transmisores de enfermedades. Se plantea que la población sepa cómo actuar para frenar la expansión de este insecto, que se reproduce aprovechando la acumulación de agua en recipientes situados en el exterior. Este es el principal ámbito de actuación.
"La erradicación es impensable. Deberemos aprender a convivir con estos mosquitos y enseñar a la población a prevenir su proliferación", dice Manel Herrer, técnico de Salut Pública de la Unitat de Sanitat Ambiental de la Diputación de Barcelona. Herrer explica que el mosquito tigre es una especie invasora muy agresiva y al contrario que el tradicional puede picar a cualquier hora del día, no sólo al atardecer, y hacerlo de manera repetida. Por si esto fuera poco, tiene predilección por la sangre humana y como el resto de su especie se guía por el olor corporal y el CO2 que emite el individuo a la hora de elegir a su víctima.
Para Herrer la principal dificultad con la que se encuentra la Administración para luchar contra la extensión de este molesto insecto es que se reproduce en pequeños hábitats que, en muchas ocasiones, se encuentran en propiedades privadas. Es decir, pequeñas acumulaciones de agua de jardines, sumideros, alcantarillas, tiestos, incluso en los juguetes de los niños dejados en un patio de una escuela. Aguas estancadas durante más de diez días, en las que los mosquitos –ellas son las únicas que pican– ponen sus huevos. Al cabo de una semana de esta puesta saldrán casi un centenar de mosquitos. "Esta especie puede poner huevos en un minúsculo agujero de un árbol situado en un pequeño jardín", apunta Herrer. Este factor determina la poca efectividad de los métodos de control clásicos utilizados en la lucha contra los mosquitos y hace que "el principal actor en la limitación de la extensión del mosquito sean los ciudadanos y no la Administración", sentencia Herrer.
En este sentido, explica que el problema es mayor en zonas de vegetación y que cuentan con un gran número de segundas residencias o de viviendas con jardín. La Agència de Salut Pública de Barcelona señala que desde que se detectó su presencia en la capital catalana, en el 2008, las incidencias y llamadas de ciudadanos se están reduciendo y este año no se espera superar las 200. "Se está incidiendo más en la prevención a través de las campañas de concienciación, que van de mayo a noviembre, y la población cuenta con nuevos productos, muchos de ellos ecológicos, para evitar sus picaduras. Además las zonas más afectadas continúan siendo las urbanizaciones y áreas boscosas", señala un portavoz de este organismo. Aún así, algunos edificios públicos o espacios de la ciudad han sufrido episodios de plagas.
El centro de control de mosquitos de las comarcas de Girona puso en marcha, también en el 2008, un programa para evitar la entrada de la variedad tigre. "Pensamos que la mejor manera de actuar es adelantarse al problema", explica Eduard Marquès, director de este servicio. "Primero se detectó en el área metropolitana de Barcelona –explica– y todo indicaba que podría llegar a nuestra área porque hay muchas segundas residencias de población procedente de esta zona y este insecto se desplaza en el interior de los vehículos". La primera medida fue desplegar una línea de trampas –recipientes con agua y trozos de madera– para localizar estas entradas, y que dio positivo en cinco municipios.
Desde entonces, se han desplegado en la citada provincia 1.200 puntos de vigilancia permanente que se revisan cada quince días y que actualmente dan positivo en un 30% de los casos. "Este sistema nos sirve para hacer un seguimiento de la situación y plantear otro tipo de actuación", añade Marquès. En paralelo, el centro de control se desplaza a los puntos en que los ciudadanos alertan de la presencia del mosquito para comprobar que efectivamente se trata de esta variedad. "No siempre son mosquitos tigre, hay otros muchos, este año hemos detectado que han proliferado mucho dos especies autóctonas, el Aedes mariae, habitual de la Costa Brava, cuyo hábitat natural son las rocas junto al mar, y que es tanto o más agresivo, y el Aedes geniculatus, que, como el Aedes albopictus, vive en agujeros de árboles". Para hacerse una idea del entorno de cada lugar, este centro utiliza Google Earth y Street View, dos herramientas de Google que muestran fotografías con mucho detalle. "Son muy útiles –añade– porque, por ejemplo, podemos ver si cerca hay un huerto con una balsa o un bidón de agua, que son posibles focos para el desarrollo de larvas".
"La prevención es primordial –reitera este experto– y ponemos especial atención en dos grupos, los niños y los jubilados". Los primeros, porque "explican cómo hay que actuar a sus padres y abuelos" y los segundos, "porque a menudo son ellos los que crean el problema almacenando agua para riego en jardines o huertos". Hay varias iniciativas en marcha que inciden en estos dos sectores de la población, como un programa educativo en las escuelas, por el que ya han pasado 20.000 alumnos –"ellos mismos toman muestras en sus casas y ayudan a mantener la vigilancia", destaca Marquès"–, el trabajo de brigadas de voluntarios y la emisión de anuncios en las radios y en los cines.




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